FATIGA: PSICOSOMÁTICA 1

 

FATIGA: PSICOSOMÁTICA 1

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Sin título. Los sueños de cansancio. Idilio número 15. 1949. Fotomontaje Grete Stern.

 

Luis Manuel Estalayo Martín. Psicólogo Clínico

La sensación de fatiga es algo muy frecuente en la sociedad actual. De hecho es uno de los problemas más comunes que se refieren en Atención Primaria.

De todos los componentes que incluye el concepto me interesa destacar el de la fatiga como estado subjetivo. Se trata de una sensación de falta de energía, de cansancio y dificultad para realizar cualquier esfuerzo o tarea. Esta sensación suele asociarse a emociones de irritabilidad, depresión, ansiedad y frustración, vinculadas al mismo tiempo a pensamientos negativos sobre las sensaciones corporales: suele pensarse que la fatiga se debe a algún problema orgánico.

La fatiga como síntoma abarca por tanto una fatiga física que se refiere a la sensación de falta de energía que se siente a nivel muscular, y una fatiga mental que alude a la sensación de falta de motivación para realizar cualquier actividad.

Este tipo de fatiga suele acompañarse de otros síntomas que pueden tener interés clínico, permitiendo entonces hablar de “Síndrome de fatiga crónica”. Síntomas prioritarios y frecuentes en este síndrome son la mialgia (dolor o malestar muscular), las perturbaciones del sueño (cambios en la duración o cualidad del sueño) y la incapacitación o restricción par realizar distintas actividades sociales, laborales y de ocio.

Otros síntomas asociados suelen ser la dificultad para mantener la concentración, déficits de memoria, mareos, problemas respiratorios y ansiedad.

El conjunto de esta sintomatología permite asociar la fatiga con otros síndromes funcionales tales como el dolor crónico, la fibromialgia o el síndrome del colon irritable.

Muchas personas afectadas creen que sus síntomas se deben a una posible enfermedad “orgánica” y hacen distintas consultas médicas que suelen contradecir la hipótesis de la organicidad. De hecho, la evidencia científica actual sugiere que la fatiga se asocia a dificultades emocionales de distinto tipo. Sobre todo suele vincularse a estados depresivos y a sentimientos derivados de estrés laboral.

Es decir, aunque sea el cuerpo el que da señales de malestar o preocupación, las causas de estos síntomas se encuentran en el psiquismo. Y es por ello que, una vez descartada cualquier patología orgánica específica, el tratamiento indicado para este tipo de fatiga es la psicoterapia.

Los objetivos de esta psicoterapia serían precisamente el análisis y modificación de las emociones y pensamientos negativos que condicionan el malestar físico y mental, así como el control y manejo de los acontecimientos vitales estresantes, de tal manera que se reduzcan los sentimientos ansioso-depresivos y se incremente la sensación de competencia personal en distintos ámbitos: desempeño laboral, relaciones sociales y ocio.

De esta manera se consigue la reducción o eliminación de los síntomas y consecuentemente la mejora general en la calidad de vida de la persona afectada.

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2 comentarios

  1. Texto que ofrece una muy interesante visión para reflexionar en un entorno que, en muchas ocasiones, en el ámbito profesional, no ofrece la posibilidad de serenarse en la profundización de los proyectos realizados durante años de investigación y dedicación.

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